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4 maneras en las que la pandemia puede afectar a las relaciones de pareja
4 maneras en las que la pandemia puede afectar a las relaciones de pareja

La pandemia nos ha afectado a todos en absolutamente todo. Cada recoveco de nuestra cotidianidad, sueño, trabajo e intimidad, se ha visto alterada por confinamientos, distancias sociales, mascarillas y el miedo a contraer una peligrosa enfermedad que sigue siendo una amenaza. 4 maneras en las que la pandemia puede afectar a las relaciones de pareja.

El COVID-19 es una enfermedad con un alto componente social en su transmisión, motivo por el cual todas las interacciones sociales han cambiado con respecto a los tiempos de la antigua normalidad, entre ellas las de pareja.

Son muchas las maneras en las que la pandemia puede afectar a las relaciones de pareja y a continuación vamos a ver las principales.

¿Cómo afecta la pandemia a las relaciones de pareja?

La pandemia por COVID-19 ha cambiado todos nuestros hábitos. No ha habido aspecto de nuestras vidas que no se haya visto alterado por las medidas de seguridad que llevan aplicándose desde hace poco más de un año. Pese a que estamos cada vez más cerca del final de la pandemia gracias a las vacunas, todavía tenemos que respetar distancias sociales, llevar mascarillas, evitar tocar a otras personas y, en caso de que sea necesario, hacer cuarentena.

El ser humano es un animal social y no lleva muy bien esto de no poder interactuar con los demás como siempre hemos hecho. Lo que antes era algo inocente y para nada peligroso, como puede ser un abrazo, un beso de cortesía o un apretón de manos, ahora son gestos para nada recomendables. Puede que algunos lo vean como un mal menor a la hora de conocer a una persona cualquiera pero, ¿y a la hora de ligar? ¿cómo podemos tener citas en este mundo pandémico? ¿y cómo mantenemos las relaciones de pareja?

Ligar en los tiempos que corren es complicado, pero mantener la pareja en caso de ya tenerla es verdaderamente un reto. Cada pareja es un mundo y la forma en cómo han vivido tanto el confinamiento como la desescalada habrá sido muy distinta en función de si han tenido que convivir durante ese período o, por el contrario, lo han pasado distanciados y sin poder verse más allá de la pantalla del móvil. Las parejas que no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos han acabado perdiéndose.

De todas las consecuencias que ha traído la pandemia, podríamos decir que han sido 4 las maneras en las que esta crisis ha alterado las relaciones de pareja, tanto las ya formadas como las nuevas. Estas son las 4 maneras en las que la pandemia puede afectar a las relaciones de pareja

1. Demasiado tiempo juntos

Antes del confinamiento, las parejas que vivían juntas compartían mucho tiempo, pero no todo el día. Cada uno era un individuo con sus compromisos, trabajo, aficiones, planes y libertad, algo que hacía que realmente el tiempo que pasaban los dos fuera solo una parte de las horas totales que tiene el día.

Pero todo esto se vio alterado cuando el trabajo presencial se sustituyó por teletrabajo, se cerraron los centros de ocio y aficiones y no se podía salir de casa más que para ir a comprar o con motivo justificado. La pérdida de total libertad para salir de casa hizo que las parejas que vivían juntas pasaran a compartir las 24 horas del día los 7 días de la semana.

Al comienzo esto fue visto por muchos como una oportunidad para conocer más a fondo a su media naranja. Las parejas funcionales y que se querían mucho vieron fortalecida su relación en tiempos del confinamiento, permitiéndoles tener más ratos de intimidad, desarrollando una mayor vida sexual y compartiendo más aficiones.

Sin embargo, no todas las parejas vivieron pasar más tiempo juntas como algo positivo. La convivencia forzosa puede dar lugar a más de un rifirrafe, lo cual, en caso de no ser debidamente gestionado, puede ser peligroso para la relación. Si la pareja no tiene buenos mecanismos para gestionar sus conflictos y le añadimos el hecho de que no se podía salir durante el confinamiento, tenemos la receta perfecta para una separación.

Muchas parejas han visto el confinamiento como una situación que les ha obligado a pasar demasiado tiempo juntos y se han convencido de que no quieren salir con esa persona. Por culpa de esto, muchas separaciones y divorcios han ocurrido a nivel mundial, estando las parejas hastiadas de tener que convivir con alguien del que se han fijado que tiene muchos defectos o que se agobia si se pasa demasiado tiempo a su lado.

Esto en realidad no es nada nuevo. Desde prácticamente siempre las parejas que conviven más tiempo del habitual durante un período determinado de tiempo, como lo son unas vacaciones, empiezan a sacar a la luz problemas de la relación o se fijan más en los defectos de su pareja. Los conflictos que antes se toleraban o pasaban desapercibidos se vuelven más notorios y perjudican a la relación al no saber cómo solucionarlos y no poder huir de ellos.

2. Distanciamiento

Mientras que ha habido parejas que han tenido que convivir durante el confinamiento, otras muchas no han podido reunirse a causa de vivir en diferentes casas o, incluso, a varios kilómetros de distancia.

Las parejas que no habían dado el salto de vivir juntas tuvieron qeu pasarse todo el confinamiento separadas, sin poder verse presencialmente. Aquellas relaciones que eran sólidas han sobrevivido a este impedimento que, si bien no ha sido fácil, han mantenido viva la llama del amor de forma virtual y preparándolo todo muy bien para que, cuando se pudieran volver a reunir, fuera un momento muy intenso.

Sin embargo, otras parejas han vivido el distanciamiento forzado como una fría losa que ha acabado con la relación. Tanto si se quiere aceptar como si no, el contacto físico tanto en forma de caricias como de sexo es una necesidad básica en la mayoría de las relaciones y, si no son satisfechas y la pareja no tiene experiencia pasándose mucho tiempo separados, es cuestión de tiempo que la relación se enfríe.

Ahora mismo la mayoría del mundo no se encuentra en un confinamiento tan estricto como el de marzo del 2020, pero sí que hay varias restricciones geográficas como confinamientos perimetrales o la imposibilidad de poder verse y quedar en unos horarios concretos que también son perjudiciales para la vida de pareja.

Añadido a esto, si la relación ya arrastraba problemas previos al inicio de la pandemia, como por ejemplo haber tenido que darse un tiempo o directamente separarse hasta nuevo aviso, el confinamiento acabó por matar la relación y dificultando la posibilidad de que hubiera una reconciliación. Además, el hecho de haber estado separados el uno del otro puede hacer que empiecen a darle mayor importancia vivir soltero que seguir con la relación.

3. Conflictos en la crianza de los hijos

Las parejas con hijos han vivido el confinamiento y la desescada de forma especialmente dura, sobre todo los que tenían niños pequeños a su cargo. Añadido al teletrabajo se le ha sumado el telecole, haciendo que uno o los padres/madres hayan tenido que estar pendientes de la educación académica de sus hijos.

Cada familia ha gestionado mejor o peor esta situación, pero lo que se ha evidenciado durante este período son las discrepancias a la hora de educar a los hijos. Muy rara vez ambos progenitores establecen un plan homogéneo para educar a sus hijos, y no es rara la vez en que lo que dice mamá es contradecido por lo que dice papá, siendo uno de los dos más permisivo con sus hijos que el otro.

Antes esto era fácil de esconder porque mientras un padre estaba en casa siendo permisivo o estricto o su hijo, el otro estaba trabajando o fuera de casa por cualquier motivo. Ahora, como pasan más tiempo juntos, su forma de educar coincide en tiempo y espacio, pero si no coinciden en principios puede ser origen de conflictos en la crianza de los hijos y, a su vez, en la propia relación de pareja.

4. Posible mejora de la vida de pareja

Hasta aquí hemos hablado de maneras en las que la pandemia ha afectado negativamente las relaciones de pareja, así que para contrarrestar un poco tanta negatividad vamos a hablar de las ventajas que ha implicado este tan raro momento en el que todavía nos encontramos inmersos.

Las parejas que convivían, tanto las que tienen hijos como las que no, y que se aquejaban de no tener tiempo suficiente para pasarlo juntas el confinamiento les ha servido para ponerle situación a este mismo problema. Gracias a que no podían salir con tanta libertad, parejas de novios y de esposos han podido mantener más tiempo íntimo, conocerse más a fondo y disfrutar juntos de nuevas aficiones.

Todo ello ha mejorado la relación, haciendo más vida de pareja y pudiendo aprender de todo lo que a la otra parte le gusta y no le gusta tanto. También ha servido para tener más relaciones sexuales, innovar con cosas nuevas para romper la monotonía y pasar más tiempo con los hijos, esas personitas que, a pesar de ser sus vástagos, siguen siendo unos grandes desconocidos para muchos padres.

Las parejas más sólidas, aunque hayan tenido problemas y tensiones durante el confinamiento, han sabido salir adelante y, además, todos los conflictos que hayan podido surgir durante estos meses los han ido destensando a medida que se ha podido salir más de casa.

La progresiva recuperación de la libertad ante la mejora de la situación mundial ha hecho que muchas parejas vayan recuperando la armonía previa al inicio de la pandemia. Con esto es esperable que el día que alcancemos la plena normalidad (la de verdad, no la actual) las relaciones de pareja vuelvan a ser como lo eran antaño. Y estas son las 4 maneras en las que la pandemia puede afectar a las relaciones de pareja

Referencias bibliográficas:

Williamson, H. C. (2020). Early Effects of the COVID-19 Pandemic on Relationship Satisfaction and Attributions. Psychological Science, 31(12), 1479–1487. https://doi.org/10.1177/0956797620972688

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