fbpx

Hablar sobre la muerte siempre parece haber sido algo incómodo a lo largo de la historia, y por tanto hablar sobre la idea de que una persona pueda quitarse la vida por sí misma, todavía más. Sin embargo, si estás leyendo esto es porque, aunque pueda preocuparnos o asustarnos, el suicidio es un tema importante, y necesitamos hablar, leer, informarnos sobre ello. Así que, ¿Hablamos del suicidio? ¿Cómo tratar con él?

suicidio, como abordarlo Psicología 360
¿Hablamos del suicidio? ¿Cómo tratar con él?

¿Por qué es importante? Porque para hacernos una idea de la magnitud, según datos de la OMS publicados en 2019, se suicida una persona cada 40 segundos. Además de esta información tan impactante, también nos informa de que es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 y 29 años.

Existen más datos, pero estos dos ilustran bastante bien la importancia del tema y, sin embargo, ¿hablamos del suicidio? Parece que no lo suficiente, puesto que, para tener tanta repercusión, no solemos oír hablar o prevenir sobre el tema, ¿por qué?

Apartando las razones relacionadas con la incomodidad de hablar sobre la muerte, en gran medida se debe a un fenómeno conocido como “efecto Werther”. Sin entrar en detalle sobre el origen del término, este término lo que vendría a explicar es que hablar sobre el suicidio o mostrar información sobre actos suicidas, produciría un efecto de imitación o contagio en las personas y estas acabarían suicidándose también.

A pesar de que se trate de evitar este “efecto Werther”, el suicidio sigue existiendo y teniendo una gran repercusión, por lo que parece evidente que esta no es la solución, por lo que ¿Cómo hablamos del suicidio si no podemos hablar del suicidio?¿Hablamos del suicidio? ¿Cómo tratar con él?

Existe una forma de hablar del suicidio, y de hecho tiene también su propio efecto, el “efecto Papageno”. Este efecto tiene una función preventiva frente al suicidio, ya que muestra modelos y ejemplos de conductas de personas que, a pesar de plantearse el suicidio como una opción, finalmente decidieron no tomar esa salida.

Existe una forma sin tabúes de dar más información sobre el suicidio, que sea positiva y ayude a las personas que están en las circunstancias tan duras que rodean al tema del suicidio, así como a las personas cercanas a ellas.

Como ejemplo a todo esto, podemos empezar por derribar unos cuantos mitos

¿Hablamos del suicidio? ¿Cómo tratar con él? Mitos:

  • “Si una persona dice que se va a suicidar, no lo hace”
  • “Cuando dicen que se van a suicidar lo que realmente quieren es llamar la atención”
  • “Si le preguntamos a una persona si está pensando en suicidarse lo hará”
  • “Si alguien se quiere suicidar lo hará y no podemos hacer nada para evitarlo”
  • “Solo alguien muy mal de la cabeza se podría suicidar”
  • “Las personas que se quieren suicidar de verdad no avisan”

Tenemos que deshacernos de todos esos mitos puesto que estas creencias pueden evitar que podamos ayudar a una persona que lo está pasando realmente mal. Una persona que llega a plantearse el suicidio es una persona que no es capaz de ver ninguna otra salida a su sufrimiento, no trata de llamar la atención, es el último recurso que le queda y si le preguntamos sobre ello no le incitaremos a hacerlo, le daremos un espacio para desahogarse y ayudarle a buscar otras alternativas y soluciones.

infografía datos suicidio Organización Mundial de la Salud OMS
infografía datos suicidio Organización Mundial de la Salud OMS

Para llegar al punto de plantearse el suicidio no hace falta tener ningún trastorno mental grave, estar loco o algo parecido. Las circunstancias de cualquier persona pueden cambiar, ser tremendamente difíciles, no saber cómo afrontarlas y de repente darse cuenta de que parece que la única salida es dejar de vivir para evitar ese sufrimiento.

Además, existen señales de alarma que nos avisan

¿Hablamos del suicidio? ¿Cómo tratar con él? Señales:

  • -Verbales:
    • -Comentarios negativos sobre sí mismo, su futuro
    • -Despedidas
    • -Comentarios relacionados con la muerte o un intento de suicidio
  • -No verbales:
    • -Cambios repentinos en la forma de comportarse
    • -Lesiones recientes
    • -Regalar objetos con valor sentimental o
    • -Preparar testamentos o seguros de vida, cerrar asuntos pendientes

Por último, frente a cómo actuar ante una persona con ideas suicidas tenemos varias opciones:

Opciones

  • Llamar a los servicios de emergencias médicas (112) u otros teléfonos de ayuda (Teléfono de la Esperanza 717 003 717)
  • Informar a familiares y personas cercanas
  • Dentro de lo posible, limitar el acceso a medios lesivos
  • Escuchar a la persona sin juicios, tomándola en serio, manteniendo la calma y aportando alternativas

Y, por último, tanto para la persona que está pasando por ese gran sufrimiento o las personas que saben de alguien que está pasando por ello, está la terapia. En terapia habrá una persona especializada en psicología que dará el espacio que necesita esa persona, que le ayudará a entender de dónde viene ese sufrimiento y qué alternativas existen para llevarlo mejor o disminuirlo lo máximo posible. Porque, aunque sea algo que, de miedo, podemos hablar del suicidio.

Autor:

Rodolfo Perdomo

Rodolfo Perdomo

Director psicólogos en Psicología 360.

Grado en Psicología por la Universidad de Sevilla. Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Pontificia Comillas. Máster en Psicoterapia Humanista Experiencial y Psicoterapia focalizada en la Emoción. Experto en Terapia Sexual y de Pareja por la Universidad Autónoma de Madrid.
Nº de Colegiado: AN10673

Deja una respuesta